Modelo alicantina, Miriam Pérez

Cuando te lanzas al vacío existe un momento en el que sabes que, con un leve movimiento todavía puedes echarte atrás, agarrarte a algo y que todo quede en un tropiezo. Justo después de lanzarte, hay un punto de inflexión donde te encuentras justo  entre la zona segura y el punto de no retorno, donde hagas lo que hagas caerás, no hay vuelta atrás, no puedes evitarlo, y es justo en ese momento donde nos hemos encontrado.
A veces, sin conocernos, casi sin habernos visto, somos capaces de ver lo que hay detrás de una bonita sonrisa, y aunque no nos gusta juzgar, somos capaces de valorar a las personas y nos atrevemos, no sin miedo, a dar ese paso tan importante, ese salto al vacío, pasar el punto de no retorno y saber que esta vez sí, esta vez aciertas, sabes que lo estás haciendo bien y que todo lo anterior ha servido para algo, porque de todo se aprende, incluso de lo bueno.
He visto tantas personas en la vida, que ya sé lo que dicen tus ojos nada más mirarlos, porque tus ojos dicen mucho de tí, más de lo que te imaginas. Y estamos hablando de fotos, sólo hablamos de fotografía.