Retocar, hasta qué punto?

Nunca me ha gustado retocar las fotos. Siempre he dicho que si las fotos se hacen bien, no hace falta retocarlas. Es verdad que a veces apetece retocar alguna porque encontramos una forma de que la foto quede mejor, quitando granos y marcas en la piel que son temporales, porque eso es lo único que me gusta, retocar lo temporal para que en la foto seas tú y sólo tú, sin esos granitos temporales, marcas o pequeñas heridas que suelen aparecer en la piel, sobre todo en deportistas.
El retoque de luces es obvio, se puede retocar algo la luz de forma que quede mejor, dándole tonos a la piel o a la iluminación, pero nunca haciendo retoques en los que la modelo parezca un muñeco pintado, eso lo odio y me niego a hacerlo. Si buscas un retoque donde se note mucho el retoque y más que una foto parezca un dibujo, estoy seguro de que muchos aficionados de esos que no tienen ni idea de lo que es la fotografía, estarán encantados de contar contigo para sus cosas.

He puesto la imagen del antes y después de un retoque que hice hace años de una foto debajo del agua, porque es un ejemplo claro de que una foto se puede retocar para hacer una imagen más cercana a la realidad y no al revés. Muchas veces la cámara lo que hace es distorsionar una realidad que necesita de retoques, como es el ejemplo que pongo, para que la imagen sea más fiel a lo que hay, y no lo que se ve.
Por otra parte, también me gusta retocar las fotos de forma subrealista, creando imágenes completamente irreales que son imposibles en la realidad, pero ahí no estamos hablando de retoque sino de montajes, como es el caso del caracol, por poner un ejemplo. No pongo como ejemplo las fotos de las sandías en la cabeza porque aquellas fotos son reales, no hay montaje. (aclaro porque me lo han preguntado varias veces)

¿Qué opináis vosotros de los retoques? ¿Hasta qué punto os gusta el retoque en las fotos?
Puedes contestar en mi página facebook. AlejandroViudes